
Que bien se siente recordar aquellos momentos donde se podía hablar con Ésa persona todo el día,
cuando no importaba nada más, cuando todo lo demás parecía desaparecer y no había en el mundo cosa mas importante que la sensación de romanticismo.
Cuando las personas se daban el lujo de sentir que eran indispensables a pesar de siempre haber predicado la filosofía de: no me importa...
Eran tiempos fáciles!,
Eran tiempos donde había tiempo, dinero, ganas y disposición (esto también aplica para los amigos).
No digo que hay ke vivir del pasado, lo que digo es que los recuerdos son indispensables para la formación de una persona,
son los que nos permiten definir nuestro destino, los que nos indican los errores cometidos para así no volver a cometerlos.
Los recuerdos son los que nos permiten darnos cuenta qué nos gustaba y tratar de rescatarlo!
Son nuestro motor, y en mi caso, son los que permiten liberar en mí una sonrisa, o en su defecto una lágrima, y así demostrarme a mí misma que estoy viva, que siento y que por fin puedo decir:
Viví mi vida!
No hay comentarios:
Publicar un comentario